Sábado, 14 de Diciembre del 2019
ÚLTIMAS NOTICIAS: Combatir la corrupción es fundamental para lograr un mejor Estado: Cuitláhuac    En Orizaba también realizan performance 'Un violador en tu camino'    Proponen reformar Ley de Coordinación Fiscal para el Estado y los Municipios    Hubo 167 mil violaciones a derechos humanos en 2018: Inegi    Gobierno de Veracruz no rescatará a los Tiburones Rojos, aclara Cuitláhuac    Presidente Andrés Manuel visitará el sur de Veracruz el fin de semana    Prohíben juegos mecánicos y venta de pirotecnia en el Dique en Xalapa    Mujeres se vuelven vulnerables ante la crisis climática    Prisión de un año a 'Don Ramón' por asesinar a quien intentó secuestrar a su hijo en Veracruz    Este martes se firmará un agregado al T-MEC, señala López Obrador    Pumas hace oficial a Sebastián Saucedo para Clausura 2020 ¡Ya empiezan a armarse!    Accidente en el recinto portuario de Veracruz; se desploma estructura    Estrenan la miniserie de 'Los Miserables'    Sujeto aparece colgado de puente en Minatitlán; estaría implicado en matanza de abril pasado    Buscan restos de desaparecidos en malecón de Coatzacoalcos, Veracruz    Lanzan tráiler de 'Ghostbusters: Afterlife'    Frida rescatista entre los mejores perros del 2019    Explota almacén de pirotecnia en Tepeaca, Puebla    Sustituirían en el Código Civil el término “concubinario” por “concubino”    Frente frío 21 ingresará este martes por la tarde    

Ecuador busca la paz tras los 12 días de disturbios

notimex / Hace 1 mes / Sáb, 19 de Oct 2019  11:51 PM
Movimientos indígenas, estudiantes y sindicatos de Ecuador paralizaron la capital durante 12 días, contra las medidas y reformas económicas anunciadas mediante el Decreto 883 el 1 de octubre, en cadena nacional, por el presidente Lenín Moreno, como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Movimientos indígenas, estudiantes y sindicatos de Ecuador paralizaron la capital durante 12 días, contra las medidas y reformas económicas anunciadas mediante el Decreto 883 el 1 de octubre, en cadena nacional, por el presidente Lenín Moreno, como parte de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

El pueblo ecuatoriano fue golpeado por el llamado “paquetazo”, que incluyó la liberación de los precios de los combustibles, y al paro inicial convocado por transportistas por el polémico decreto se sumaron taxistas, estudiantes y movimientos indígenas que en todo momento demandaron diálogo con las autoridades.

 

Sin embargo, el rápido acuerdo alcanzado entre transportistas y gobierno desató el descontento de los grupos indígenas y estudiantiles que no quisieron dar un paso atrás y decidieron seguir adelante en esta lucha con la que buscaban dejar sin efecto las medidas unilaterales del gobierno.

 

El 3 de octubre se suscitaron los primeros disturbios en la capital del país. Una manifestación de estudiantes de la Universidad Central de Ecuador rompió el cerco policial que le impedía avanzar hasta las cercanías del Palacio de Carondelet, sede del gobierno central, ubicada en el pleno corazón de esta ciudad.

 

Ese fue “uno de los momentos más tensos que se vivió aquel día, porque la policía respondió con gas lacrimógeno para repeler a los manifestantes, que tuvieron que salir del lugar y concentrarse en otra plaza a varias cuadras del palacio presidencial”, aseguró una dirigente indígena que solicitó a Notimex el anonimato.

 

Sin vacilar, los uniformados volvieron a levantar las vallas que impidieron el acceso a las manifestaciones, las cuales se replicaron en diversas partes del país, con bloqueos de calles, avenidas y autopistas, para hacer escuchar su voz.

 

Ese mismo día el presidente Moreno, tras reunirse con los ministros para analizar la situación del país, decretó el Estado de Excepción “para precautelar el orden, la seguridad ciudadana y con el fin de controlar a quienes pretenden provocar caos. No accederemos a chantajes y actuaremos acorde a la ley”.

 

Al día siguiente, 4 de octubre, los ecuatorianos amanecieron con una medida que facultaba al mandatario a disponer en el momento que lo considerara necesario el empleo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, además de llamar a servicio activo a toda la reserva o a una parte de ella, así como al personal de otras instituciones.

 

También contaría con la facultad de trasladar la sede del gobierno a cualquier lugar del territorio nacional, y disponer censura previa en la información de los medios de comunicación social, con estricta relación a los motivos del Estado de Excepción y a la seguridad del Estado.

 

Al día siguiente, la ministra de Gobierno de Ecuador, María Paula Romo, daría a conocer el resultado de las protestas: 350 detenidos “relacionadas con los eventos violentos y vandálicos ocurridos en Guayaquil (159) y Quito (118), así como 54 en otras provincias fronterizas de Esmeralda, Zucumbios, Carchi e Imbabura”.

 

Además fueron detenidos dos dirigentes indígenas y tres líderes sindicales del transporte; estos últimos por el delito de “paralización del servicio público”. A esa cifra se sumó el balance del ministro de Defensa de Ecuador, Oswaldo Jarrín, quien expresó que se registraron cerca de 100 movilizaciones en el país.

 

Señaló que para ello se cuenta con patrullajes permanentes en las principales avenidas de Quito y Guayaquil, además de 293 equipos para resguardar la seguridad de la población y 90 equipos de respuesta inmediata.

 

El 7 de octubre se suscitaron protestas masivas contra las medias de Lenín Moreno. La autoridad mantenía cerrada la Plaza Grande y ese día se registró un enfrentamiento que derivó en gases lacrimógenos contra las comunidades indígenas, de parte de la Policía Montada, sobre la calle la Guayaquil.

 

Por la tarde, elementos de la Policía Nacional patrullaban las calles de todo el primer cuadro de la ciudad. La tensión crecía, pero aún no se registraban grandes enfrentamientos y los quiteños esperaban la llegada de más personas de las comunidades indígenas, que en todo momento demandaban diálogo.

 

A las 17:30 horas empezó a llenarse la Plaza Santo Domingo. Había una tensa calma y una parte de los contingentes pedían a los elementos de la Policía Montada que se sumaran a la lucha que ellos emprendían en ese momento, pues a ellos también les afectaba: “¡Ustedes también son hijos del pueblo!”.

 

Para las 19:49 horas, la referida Plaza estaba casi llena. Los efectivos policiacos se mantenían expectantes a la actuación de los manifestantes. “¡El pueblo unido jamás será vencido!” era la consigna unánime de los participantes, quienes también gritaban: “¡Vamos pueblo, el pueblo no se ahueva, carajo!”

 

A las 20:08 horas, gritos, chiflidos y roces de objetos se escucharon fuertemente. Grupos de indígenas con los brazos en alto caminaron por la calle de la Guayaquil, hacia donde se ubicaba la Policía Montada que cerraba su paso al Palacio de Carondelet.

 

Los manifestantes se hacían acompañar de vallas de protección de la propia policía y de aquellas que se utilizan para sujetar las bicicletas, así como de palos y piedras que tomaron de la plaza, al romper la acera y muros.

 

En las ventanas de un hostal se agitaba la bandera ecuatoriana como símbolo de orgullo y unidad, en apoyo al pueblo. Los elementos de seguridad dejaron paso libre a los quejosos donde ya lo esperaba un segundo cerco policial que respondió con gases lacrimógenos para evitar que avanzaran hacia el referido Palacio.

 

Los enfrentamientos se suscitaron hasta las 2:00 horas del 8 octubre. En el lugar quedaron como testigos de la batalla piedras, objetos, llantas quemadas. Ese mismo panorama se repitió los días 8 y el 9 de octubre.

 

Ese último día, a las 19:40 horas, en el Ágora de la Casa de la Cultura, la policía lanzó gas lacrimógeno a su interior, donde había niñas, niños, mujeres y adultos mayores, y hasta cerraron las puertas para evitar que pudieran salir. Por momentos, la angustia se apoderó de quienes se encontraban en el lugar.

 

El sábado 12 la policía y los movimientos indígenas volvieron a enfrentarse. Ahora el escenario fue el Parque del Arbolito –donde se debatiría el ofrecimiento al diálogo hecho el viernes por el primer mandatario- lo que dejó más heridos y el centro de la ciudad paralizado, al igual que el transporte, además de vías de comunicación.

 

Ese era el lugar en el que los integrantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) se instalaran a su llegada a esta capital y donde los quiteños se les entregaron al dar grandes muestras de solidaridad en todo momento.

 

En forma paralela a los enfrentamientos, al menos una treintena de personas encapuchadas lograron ingresar a la sede de la Contraloría, ubicada frente al Parque del Arbolito, a la cual prendieron fuego y cuyo interior saquearon y realizaron diversos destrozos.

 

Ya para estas fechas y desde el inicio de los enfrentamientos se contabilizaban entre cuatro y cinco personas muertas. Los integrantes de la Conaie se deslindaron de ese incidente. Además del referido parque, también las universidades Católica, Saleciana, Politécnica Nacional y la Central dieron muestra de solidaridad con el movimiento, al abrir sus puertas y apoyo.

 

“Fueron días en los que, lamentablemente, se derramó sangre inocente; una lucha en la que se enfrentaron hermanos y en la que decenas de madres rezaban porque sus hijos militares no hicieran nada que dañara al pueblo y, en la que un ciudadano, suplicó a su hermano, también militar: ‘Naño, no me mates’”.

 

El mismo 12 de octubre, en cadena nacional se dio a conocer el Toque de Queda, instaurado mediante el Decreto 893 del Ejecutivo, en aras de mantener “el orden y la paz social”, por lo que “a partir de las 15:00 horas en Quito, y posteriormente durante las 24 horas del día mientras dure el Estado de excepción, regirá en todo el territorio nacional la restricción de movilidad, en áreas sensibles y de importancia estratégica”.

 

Por la mañana, Leonidas Iza, dirigente del Movimiento Campesino de Cotopaxi, informó en el Ágora la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito, la instalación de una Asamblea para informar a las distintas comunidades sobre las decisiones que han tomado los indígenas de aceptar el diálogo con el gobierno de Lenín Moreno.

 

Iza pidió un requisito: que el diálogo debía realizarse en un espacio neutral “sin la injerencia de actores políticos” y que formen parte de este proceso la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Amnistía Internacional y la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, al cual se sumó la Defensoría del Pueblo.

 

El domingo 13 de octubre fue cuando la restricción de movilidad en el Distrito Metropolitano de Quito se levantó temporalmente a partir de las 11:30 horas y hasta las 20:00 de ese mismo día. Ello ante el inicio del diálogo que se daría entre el Gobierno y la dirigencia de la Conaie, programada para las 15:00 horas.

 

“Volveremos a las calles con más fuerza”, sostuvo el líder indígena, previo a la firma del acuerdo con el presidente Lenín Moreno, que derogó el Acuerdo 883. Las Naciones Unidas y la Conferencia Episcopal aplaudieron el inicio del diálogo.

 

El propio mandatario llamó mediante su cuenta de Twitter @lenin a la dirigencia indígena a que “dialoguen directamente conmigo. Pongamos en nuestras manos la solución de las diferencias, para que los recursos vayan a quienes más necesitan. Es urgente frenar la violencia. ¡El país sabe que siempre tengo voluntad de diálogo!”.

 

Por la noche, tras 12 días de disturbios, se dio a conocer que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, y la Conaie alcanzaban un acuerdo que deroga el Decreto 883 que elimina los subsidios a los combustibles, obedeciendo a dictados del FMI para acceder a préstamos por cuatro mil 299 millones de dólares.

 

Durante el diálogo, Leónidas Iza cuestionó al mandatario: “Tiene ministros vagos que no hacen nada por la patria y le hacen quedar mal señor presidente (Moreno). Nunca contestan los celulares”. El mandatario no supo qué contestar.

 

Al término, el representante de Ecuador de las Naciones Unidas, Arnau Peral, informó que con ese acuerdo “se terminan las movilizaciones en el Ecuador y nos comprometemos de manera conjunta a restablecer la paz en el país”.

 

El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), informó el 14 de octubre que tres asambleístas y otras tres personas recibieron “protección y resguardo” en su embajada en esta ciudad. Se trata de los asambleístas Luis Fernando Molina; Soledad Buendía y su esposo Edwin Jarrín; el también asambleísta Carlos Viteri y su esposa Tania Pauker

 

Además Leónidas Aníbal Moreno, procurador síndico de la Prefectura de Pichincha, acción que se suma al “resguardo y protección”, otorgado desde el 12 de octubre a la asambleísta Gabriela Rivadeneira. Todos ellos ligados al “correismo”.

 

El 15 de octubre, integrantes de la organización Quiteños Libres entregaron una carta en la Embajada de México en Quito para demandar al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador negar el asilo político a las “ratas correistas”, a fin de evitar que evadan la justicia.

 

La carta entregada por Felipe León y Mario Wanderbergy, de Quiteños Libres, solicitaba a México: “No permita señora embajadora Raquel Serur que se vayan con salvoconductos y se queden aquí adentro (en la sede diplomática mexicana), con asilo político (los asambleístas), porque no deben tener asilo político porque son ellos quienes han atacado a los ecuatorianos”.

El alcalde indígena del Gobierno Autónomo y descentralizado de Cantón y Cayambe, Guillermo Churuchimbi, opinó que México y los países hermanos de la región y del mundo son bienvenidos al proceso de reconciliación que vive Ecuador, cuyos grupos de indígenas y de los sectores sociales deberán avanzar hacia la conformación de un nuevo modelo económico que ponga fin a medidas unilaterales e intentos privacioncitas.

 

“Nunca más que se aplique modelo neoliberal a la espalda y sin consulta de los pueblos indígenas, de los sectores sociales del país. Este es un proceso de aprendizaje para el pueblo ecuatoriano.

Yo he visto que ha habido profunda solidaridad. El pueblo de Quito, no siendo indígena, pero también siente el dolor de los pueblos indígenas”, expresó.

 



COMPARTIR EN REDES SOCIALES:
compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en likedin

Etiquetas:

   días

   disturbios

   tras

   paz

   busca

   ecuador






NOTAS RELACIONADAS

OTRAS NOTAS

REDES SOCIALES